"La cerámica catalana decorada ha tenido siempre mucho renombre, tanto en platos y potes como en baldosines. El mérito o valor de estas piezas es que muchas de ellas fueron dibujadas a trazo libre. La temàtica es muy diversa y abundan principalmente los motivos florales, heráldicos, los de animales, temas religiosos y oficios artesanos.

La cerámica decorada y vidriada más antigua corresponde a los siglos XIII-XIV decorada en verde y manganeso.
Siguiendo el proceso de evolución de la cerámica catalana en el siglo XVII se inició la fabricación de azulejos y piezas de formas poli cromadas, las cuales alcanzaron la plenitud en el siglo XVIII.
Aparte de las grandes composiciones en azulejos de temas religiosos, bélicos y de cacería hay los denominados azulejos de oficios que hacen referéncia a nuestra artesanía en las que también aparecen soldados, barcos y animales.
Las piezas de forma están representadas en platos, tarros de farmacia, especieros, jarrones, botijos y lavamanos azules poli cromados.

En el siglo pasado la artesanía ceramista llega casi a desaparecer, pero en estos últimos años hemos visto iniciarse con satisfación un resurgir de estas tradicionales manifestaciones artesanas que han estado iniciadas por artistas inquietos en reproducir con delicadez los motivos característicos catalanes. Entre estos artesanos que nos recuerdan la cerámica antigua catalana de los mejores tiempos destaca el taller artesano CERÁMICA ARTÍSTICA CATALANA, S.L. el cual realiza reproducciones y bellas obras originales que sin duda renuevan el prestigio de los antiguos ceramistas catalanes."

I. Clopas i Batlle
Conservador de los museos de cerámica de Martorell.